Sobre Aporeva
Aporeva reúne actividades simples para despertar preguntas, probar ideas y descubrir juntos cómo funcionan las cosas.

De dónde nace
Aporeva empezó de una manera muy simple: buscando cosas interesantes para hacer con mi hija.
Quería encontrar actividades que no fueran solamente entretenimiento, sino oportunidades para probar, observar, equivocarnos, hacernos preguntas y entender juntos un poco mejor cómo funciona el mundo.
De esa búsqueda nació la idea de reunir experiencias simples que pudieran empezar en una pantalla, pero terminar en una mesa, una cocina, un patio o cualquier lugar donde aparezca una pregunta.
La idea
Aporeva busca fomentar la curiosidad por aprender, descubrir y entender.
La pantalla es sólo una guía.
Lo importante sucede afuera: cuando preguntamos, probamos, observamos, nos equivocamos y descubrimos juntos.
No importa tanto llegar rápido a la respuesta como tener ganas de averiguar qué está pasando.

La identidad
El nombre
Aporeva es una palabra inventada inspirada en ‘aporía’, del griego. Una aporía es una duda o una dificultad que no tiene una respuesta evidente: ese momento en que algo nos desconcierta y aparece una pregunta.
Aporeva nace de esa idea. No de tener todas las respuestas, sino de empezar por la curiosidad, probar, observar y descubrir.
El logo
El logo de Aporeva reúne tres ideas que están en el centro del proyecto.
A
La inicial de Aporeva.
?
La pregunta: el punto de partida de la curiosidad.
Lupa
Observar, buscar y descubrir.
Los tres elementos se combinan en un mismo símbolo: preguntar, explorar y descubrir.
Cómo funciona
Cada actividad de Aporeva sigue una idea simple: preparar, probar y entender.

01Prepará
Reunimos lo necesario y pensamos qué creemos que va a pasar.
02Probá
Hacemos la actividad, observamos y nos permitimos equivocarnos.
03Entendé
Descubrimos por qué pasó y qué más podemos probar.

Quién está detrás
Soy Diego. Vengo del diseño y la tecnología, y hace muchos años trabajo construyendo productos digitales.
Aporeva junta varias cosas que siempre me interesaron: diseñar, construir, resolver problemas y entender cómo funcionan las cosas.
Pero el proyecto nació sobre todo de algo mucho más cotidiano: compartir tiempo con mi hija, probar cosas juntos y descubrir que una pregunta sencilla puede terminar llevándonos mucho más lejos de lo que esperábamos.
Seguimos descubriendo
Aporeva es un proyecto que sigue creciendo. Si querés escribirme, podés hacerlo cuando quieras.